Diabetes en Medicina China
- Gaston Pasquini

- hace 3 días
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La diabetes: visión moderna
En la actualidad, la diabetes se considera un trastorno metabólico de origen endocrino, caracterizado principalmente por la hiperglucemia y la presencia de glucosa en la orina. Sus manifestaciones pueden ser variadas y progresivas: cansancio persistente, letargo, somnolencia, malestar estomacal, aumento de la sed y del apetito, micción frecuente, pérdida de peso injustificada u obesidad, visión borrosa, entumecimiento en manos y pies, irritabilidad, infecciones cutáneas recurrentes y mala cicatrización de heridas.
En los casos más severos pueden presentarse cetoacidosis y complicaciones asociadas como infecciones piógenas, tuberculosis pulmonar, arteriosclerosis y alteraciones patológicas en el sistema nervioso, el hígado, el estómago y los ojos.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), una de cada once personas en el mundo padece diabetes, y las cifras indican que su prevalencia se ha cuadruplicado en los últimos treinta años, lo que la convierte en un verdadero problema de salud pública a nivel global.
Desde la medicina occidental, la diabetes es una enfermedad crónica que se origina cuando el páncreas no produce suficiente insulina, la produce de manera deficiente o el organismo no puede utilizarla correctamente. La insulina es una hormona fundamental cuya función es regular los niveles de glucosa en sangre, permitiendo que el azúcar ingrese a las células para ser transformado en energía y así sostener el funcionamiento de músculos, órganos y tejidos.
Podemos imaginar a la insulina como una llave que abre la puerta de las células. Cuando hay pocas llaves o estas no funcionan adecuadamente, la glucosa no puede entrar y se acumula en el torrente sanguíneo, dando origen a la enfermedad. Por este motivo, cualquier cambio en la alimentación, el ejercicio, el descanso o el nivel de estrés impacta directamente en los valores de glucosa, y las personas con diabetes deben mantener una atención constante sobre su estilo de vida.
El tratamiento moderno busca corregir el trastorno metabólico, favorecer la función pancreática, preservar las células de los islotes y prevenir las complicaciones a largo plazo.
La diabetes en la Medicina Tradicional China
Los registros más antiguos sobre la diabetes se encuentran en China hace miles de años. En los textos clásicos de la Medicina Tradicional China (MTC) esta afección se describe bajo el nombre de Xiaoke (消渴), término que hace referencia a “consunción” y “sed”, es decir, la pérdida progresiva de peso acompañada de una sed persistente.
Ya en el Huangdi Neijing o Clásico del Emperador Amarillo se mencionan cuadros en los que, debido al calor excesivo en el estómago, los alimentos se digieren con demasiada rapidez, generando hambre constante, consumo acelerado de los líquidos orgánicos y debilitamiento general del organismo. Se asociaba esta condición a la debilidad de los órganos vitales y a un vacío de Yin de Pulmón, Estómago y Riñón.
Otros textos clásicos profundizaron en estas observaciones. Se describía que cuando una persona bebe en exceso, orina abundantemente y la orina es aceitosa y dulce, padece el síndrome Xiaoke. En el Waitai Miyao, Wang Tao (702–772) atribuye este cuadro a una deficiencia renal, asociada a dolor lumbar y orina dulce. En el Jin Kui Yao Lue, Zhang Zhongjing señala la presencia de sed intensa que no se calma, sequedad de boca y lengua, estreñimiento, micción frecuente y apetito exagerado.
Estas descripciones, realizadas más de mil años antes que en Occidente, no solo detallaban los síntomas, sino también las posibles complicaciones: úlceras, dolores en los miembros, angustia, amnesia, edemas, forúnculos y trastornos visuales como nictalopía o cataratas.
Hasta la dinastía Song, los médicos clasificaron el Xiaoke según los tres recalentadores (San Jiao):
Xiao superior: predomina la sed intensa; afecta principalmente a Pulmón.
Xiao medio: predomina el hambre excesiva; afecta principalmente a Estómago y Bazo.
Xiao inferior: predomina la micción abundante y dulce; afecta principalmente a Riñón.
Esta diferenciación sigue siendo la base del diagnóstico y tratamiento en la clínica de la Medicina China.

Comprensión fisiopatológica
Desde la visión energética, el calor excesivo del Estómago acelera la digestión y provoca hambre constante. Este calor consume los líquidos y la sangre, afectando al Bazo, que pierde su capacidad de transformar y transportar los nutrientes. Como consecuencia, los músculos y tejidos no se nutren adecuadamente y aparece el adelgazamiento.
La micción frecuente se explica por una insuficiencia del Riñón, órgano que gobierna el agua y almacena la esencia vital. Cuando su función se debilita, el control de los líquidos se pierde. A su vez, el bloqueo de los meridianos y el estancamiento de sangre favorecen la acumulación de toxinas, lo que explica la baja inmunidad y la elevada predisposición a infecciones en los pacientes con diabetes.
Etiología: dieta, emociones y estrés
Las causas de este desequilibrio pueden agruparse en tres grandes factores: hábitos alimentarios inadecuados, desequilibrio emocional y estrés crónico.
El consumo excesivo de dulces, grasas y frituras obstruye la energía del Estómago y genera humedad interna, que con el tiempo se transforma en fuego. Comer en horarios irregulares, en exceso o durante la noche debilita el Qi del Bazo y el Estómago, impidiendo una correcta digestión y favoreciendo la acumulación patológica.
El plexo solar, centro energético vinculado a la gestión emocional, se ve afectado por el enojo, la irritabilidad, la preocupación excesiva y la hiperreflexión. Estas emociones alteran el flujo del Qi en Bazo, Estómago, Hígado y Vesícula Biliar.
El estrés sostenido desequilibra el sistema nervioso autónomo y, desde la MTC, consume la energía del Riñón, generando una deficiencia del elemento Agua. Como resultado, el Fuego se vuelve relativamente excesivo, quemando los recursos vitales y los líquidos orgánicos.

¿Cómo puede ayudar la Medicina Tradicional China?
La MTC ha acumulado una vasta experiencia en la prevención y el tratamiento de la diabetes. Diversos estudios clínicos han demostrado que la acupuntura puede estimular la regulación de la insulina y ayudar a reducir los niveles de glucosa en sangre. Además, contribuye a aliviar síntomas como sed excesiva, hambre compulsiva, fatiga, ansiedad, sudoración nocturna y cefaleas.
La mejora de la microcirculación favorece la cicatrización de heridas y úlceras, reduce el riesgo de infecciones y ayuda a prevenir hipoglucemias. A nivel emocional, la acupuntura regula neurotransmisores como la serotonina, aportando equilibrio psíquico y bienestar general, sin efectos secundarios.
Un enfoque integral y personalizado
Para la Medicina China, cada paciente es único. Si bien existen síntomas comunes, el éxito del tratamiento radica en la correcta diferenciación de los patrones individuales. Regular la alimentación de forma personalizada, respetar el reloj biológico y acompañar el tratamiento con prácticas psicofísicas como Chi Kung o Tai Chi resulta fundamental para oxigenar el cuerpo, liberar tensiones y armonizar el sistema nervioso y los meridianos.
Este enfoque integral no solo apunta a controlar la enfermedad, sino a restablecer el equilibrio profundo del organismo y mejorar la calidad de vida.








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